El acueducto de Segovía tiene arcos que van aumentandos. No sabemos cuándo o por quien fue construido. Solo tenemos letras, en el Azoquejo, quizás sean las del construdor.

 Una leyenda, para explicar su construcción, dice que una mujer, cansada de ir a coger agua, hizo un pacto con el diablo : le dió su alma pero a cambio, quería que el agua saliera delante de su casa, antes de que cantara el gallo. Para coger la agua, el diablo construyó un acueducto.

Pero el gallo cantó demasiado pronto y el diablo perdió el pacto : la mujer guardó su alma, y la ciudad, el acueducto.